30 nov. 2013

Reseña: El graduado


Título Original: The Graduate
Director: Mike Nichols
País: Estados Unidos
Reparto: Dustin Hoffman, Anne Bancroft, Katharine Ross
Año: 1967
Sinopsis:
Benjamin (Dustin Hoffman), con 21 años, acaba de graduarse de una universidad sin nombre en el nordeste de Estados Unidos y vuelve a casa a pasar unas vacaciones. El matrimonio Robinson, amigos de sus padres desde hace años, se interesa por él. El marido quiere que salga con su hija Elaine (Katharine Ross), mientras que su esposa, la señora Robinson (Anne Bancroft) desea tener relaciones sexuales con él.


Tal vez esta fue la última película que vi antes de dejar mi pequeña ciudad y entrar a la universidad...no sé que tan atinada fue la elección, pues El graduado es más que el drama sexual entre un joven y una mujer mayor, es esa exploración de las sensaciones que un joven experimenta al salir de la universidad y tener que descubrir si hay vida después de eso.

Es la confusión de que, pese a todo, no sabes quien eres. Pese a todo, aún no sabes ni siquiera qué quieres, porque siendo sinceros, la mayoría de nosotros no tenemos la suerte de tener esa capacidad de planear cada paso de nuestras vidas. Al menos en mi caso, sé que estoy estudiando algo que me gusta, pero no sé en qué trabajaré, si me casaré, si tendré hijos, si estudiaré una segunda carrera, etcétera.
La película es bastante rápida, con momentos cómicos, jugando un poco con el humor negro y siempre intentando transmitirnos lo que siente --o intenta descubrir que siente--Benjamin.



La película es indiscutible icónica en el cine y en la cultura pop, muestra un lado del cine hollywoodense que sabe conquistar a un público que no se inclina a lo meramente comercial, pero sin descuidar la trama ágil y accesible a cualquiera.

En 105 minutos nos cuentan toda la historia de confusión-seducción-pasión y posteriormente el desengaño de esa pasión y el verdadero enamoramiento de Benjamin hacia una chica de su edad, Elaine. Así es, para que una relación de pareja funcione se necesita más que sexo...error en el que muchos caen (sí, ya sé que suena básica) al ignorar que es importar ser afín con su pareja no solo en la cama. Además, en los sesentas comenzaba esta revolución o cambio de ideas acerca de la mujer y su cuerpo, lo que en los 70's se volvió (y facilitó) el loco sexo, drogras y rock-n-roll...


Es tan bien una pelicula que cuestiona las convenciones sociales de "bien" o "correctas" y la infelicidad que esta causa en las personas--en este caso, la víctima ha sido la señora Robinson.

Tiene buenos elementos, nada aburrida, con interesantes movimientos de cámara y otra banda sonora que ha pasado a la historia con la famosa canción "Sounds of Silence", llena de ese ritmo sesentero del flower-power. Una película de fin de semana o viernes por la noche, pero mejor que la media, sin cursilerias ni tramas extremadamente predecibles. Excelente break para cuando has visto demasiado neorrealismo, impresionismo alemán o demás rarezas o.O Sí que me gustó.

RATE

24 nov. 2013

Reseña: El limpiabotas (Sciuscià)


Título Original: Sciuscià (Ragazzi)
Director: Vittorio de Sica
País: Italia
Año: 1946
Idioma: Italiano
Reparto: Sergio Amidei, Adolfo Franci, Cesare Giulio Viola, Cesare Zavattini.


Italia durante y tras la segunda Guerra Mundial fue el escenario de muchas películas realizadas por los directores, que aprovechando la situación histórica, para contar las tragedias que agitaban a sociedad italiana. Si bien, admito que no todas las películas del neorrealismo me han dejado satisfechas, creo que esta ha sido gran excepción a la regla.
Dos chicos que viven en las calles –uno de ellos huérfano, el otro semi-abandonado por su familia—trabajan como limpiabotas y ahorran para cumplir su sueño de comprar un caballo. Como una chiquillada, desean poder presumirles a los demás niños de las calles su mascota y cobrar por que la monten. Pasquel y Giusseppe son prácticamente inseparables, teniendo una amistad genuina y desinteresada como cualquier niño, quienes pese a los estragos de la guerra, logrando conservar esa bondad que los caracteriza.
Sin embargo, al ser engañados por unos bandidos y conseguir dinero ilícitamente, son mandados a un reclusorio en donde su amistad se pondrá a prueba.


Es sin duda, una de esas historias conmovedores que a cualquiera estremecerá, pues de Sica, con poquísimos recursos y actores no profesionales—características esenciales del neorrealismo—nos cuenta y refleja con su lente el dolor vivido en una sociedad dañada y decadente, la corrupción de los inocentes como resultado de los males sociales, el sufrir de madres, hermanos y de cómo, la guerra destruye mucho más que edificios y fronteras.



Las actuaciones de ambos chicos son excelentes, y admito que mejores que muchas de las que hoy en día presentan los actores infantiles/juveniles.  
Ladrón de bicicletas, la más aclamada película de De Sica, realmente me decepcionó puesto que tenía expectativas tal vez demasiado altas, esta vez, logró convencerme—y mis expectativas no habían variado ni poco--. Es para mí, su mejor filme (y también de los mejores dentro del neorrealismo), una entrañable historia de amistad en tiempos difíciles.
5/5

20 nov. 2013

La fascinación por las 'coming-of-age'

Son las 7 de la mañana de un miércoles normal. He decidido no ir a la escuela, quedan sólo dos semanas de clases y una extraña gripa ha atacado...prefiero quedarme en cama. La alarma sonó a las cinco. Tuve que decirle al taxi que hoy no iba, que perdón y que qué pena pero que tomara el dinero y guardara el cambio y adiós.
Subí las escaleras del edificio en donde vivo, me encerré en mi departamento. Preparé té. No he podido dormir de nuevo pero qué bien se siente estar en pijama, calentita, en mi cama y no en clase de administración, como debería.
El plan era seguir durmiendo pero no puedo. No importa. Me he puesto a pensar en que me voy acostumbrando a esta vida en el D.F., la ciudad más grande del mundo, la más peligrosa--dicen--y en que algo en mi ha cambiado. No soy la misma que dejó su casa hace 4 meses y medio, ni lo seré. Estoy más cerca de volverme una adulta que de ser la niña que fui hace poco.
Tuve dieciséis años y ya sentía ese adiós a la infancia, pero pasé la prepa entre angustias, desvelos y muchas carcajadas con los mejores amigos que he tenido. Lo que me recuerda que tengo mate reprobada y debería estar estudiando pero 'nah, hay tiempo, somos chavos'.
En fin, entre dormir y no poder he pensando en ese fascinante genero que ronda mi cabeza, que disfruto cada vez que me lo topo en sus distintas presentaciones: Las coming-of-age. El traductor no sabe cómo pasarlo al español y es que realmente no hay un equivalente en español, pero se les suele llamar "películas de iniciación" y su equivalente literario es el bildungsroman --otro al que soy asidua desde que conocí a Holden Caulfield y Huck Finn--.
Me vino a la mente que mi inconsciente fascinación por este género comenzó con Super8, la película de J.J. Abrams que se estrenó en el verano del 2011, justamente cuanto tenía deiciséis años.



Super 8 es la historia de un grupo de niños de unos ¿13, 14? años que quieren vivir un verano inolvidable en un pequeño pueblo en el que nunca pasa nada, y por consiguiente, algo más grande lo que imaginamos terminará ocurriendo. No soy fan de la ciencia ficción ni de los extraterrestres, y sí, hay buenas cosas que los 80's nos dejaron pero no es una época a la que preste especial interés, pero eso poco importa ya que aquellos son elementos que se usan como excusas para contar una historia mayor: este grupo de niños mezclando sus visiones infantiles con la del mundo adulto que los rodea, que poco o mucho les corrompe y arrebata la inocencia. Es el darse cuenta de los secretos, mentiras y hasta la hipocresía que les rodea, del conflicto padre-hijo, la pérdida de un ser querido y también, el descubrir el primer amor con cierta torpeza (y además Joel Courtney es una mona de timidez, que hace muy buena pareja con Elle Fanning). Viene incluída la amistad puesta a prueba y algunos estereotipos de púberes manejadas de forma excelente y que nos hacen reír de verdad como no siempre es fácil: Ryan Lee en el papel de Carey, el güerito molestón tiene gran carisma y le da un plus a la trama. 






A partir de este filme es que--tras varios meses de obsesión del cuál mi tumblr es testigo--comencé a explorar sin querer más del género: desde Los 400 golpes (para los días de intelectualidad) hasta Los Goonies (cuando sólo necesitas una buena aventura) y muchas en medio de esa, me doy cuenta de que así como algunos se decantan por las pelis de superhéroes o las de ciencia ficción, a mi me encanta ver a adolescentes o niños poner un pie en el mundo adulto y, per se, no volver a ser los mismos que eran antes.

Muchas películas son consideras por los expertos, sí es que los hay, como coming of age y de algunas, pienso que son una degradación para el género, ejemplo: American Pie. Que sí, me desternilla de risa pero, después de ver a unos emotivos chicos en Stand by me o un grupo de huérfanos en Les Choristes se me hace que queda en lo cómico pero no en lo coming, no sólo porque los chicos se acuestan con alguien y existe ese 'cambio' se me hace razón suficiente para meterlas en el género. En fin, eso quedará a discusión: ¿es necesario ser un tanto cursi/sentimental para ser coming-of-age?


Sólo sé que es necesario que los protagonistas vean el mundo de forma diferente, que sean conscientes de ello, que un poco de su infancia muera, que un cambio ocurra, que se pierda algo pero se gane otra cosa. 
Por ejemplo, en Stand by me (spoiler alert) es casi tan trágico saber que esa entrañable amistad entre los 4 se disolvió con el paso a la secundaria como que el personaje de River Phoenix muere a los cuarenta y tantos. Sin embargo esas lineas finales son geniales "nunca volví a tener amigos como los que tuve a los 12 años ¿quién los vuelve a tener?"

¿Pero son siempre las coming-of-age conmovedoras, tiernas, exaltando lo que fue y ya no es, o sea, la inocencia de la niñez? Si le pregunta a los nouvelle-vagueros o post nouvelle-vagueros (¿existe ese término?) la respuestas es no.Digo, si en las coming-of-age entran películas como La infancia desnuda, Mes petites amourouses, Kes (ok, esta es británica, pero tampoco es especialemente alentadora), o El soplo al corazón, es claro que la infancia como estado idílico o lleno de aventuras es un mito. Lo es para la clase social trabajadora--y en el caso de El soplo al corazón, muestran que no todo es color de rosa para la burgesa--y sus niños, que se ven arrebatados de la infancia a temprana edad por la necesidad, el hambre, la orfandad y muchas otras cosas. Películas excelentes y que me fascinan, pero nada que ver con la aventura veraniega que puede ser Super 8, ni con la ternura de un primer amor adolescente (y para mi algo ñoño) de Sixteen Candles.




Y bueno, para terminar esto creo que todos los que ya hayamos o estemos dejando la adolescencia, nos podremos identificar con alguna coming-of-age, o no. 
En mi caso sé que mi coming-of-age fue a los catorce años, en un verano igual que el que protagonizan Joel Courtney y Elle Fanning, con un poco de lo de Mes Petites Amourouses
Fue el verano en el que me enamoré por vez primera. En una ciudad en la que nunca pasa nada. No me refiero a que alguien simplemente me gustara, si no a amor de ese que crees que es el verdadero, el último, no sé...fue la combinación entre dejar de ser tan 'inocente' y a la vez serlo tremendamente. Sé que para él fue igual, aunque le cueste admitirlo.
Es ese amor que siempre me acompañará, el que hizo que mi corazón pasara de un estado de somnolencia a descubrir lo que ahora sé pero que para todos ha sido nuevo en algún momento de nuestras vidas.
Dos adolescentes besándose y metiéndose la lengua hasta el fondo de la garganta. También me recuerda a A Swedish Love Story.


Ahora lo veo como un bonito recuerdo, pero fue también como la primera desilusión, el primer corazón roto, el saber que desafortunadamente las películas no muestran lo que ocurre tras el final feliz (no las americanas). Como quiera, yo crecí y ahora pasa a ser anécdota. 
Creo que sería un buen guión si lo trabajara.
Si, la coming-of-age es eso. Perder algo pero también ganar otra cosa. No hay vuelta atrás. Es que una parte de tu niñez muera al poner por vez primera un pie en el mundo de los adultos.

18 nov. 2013

Reseña: Lolita - Vladimir Nabokov

Título original: Lolita
Autor: Vladimir Nabokov
Año de publicación original: 1955
Idioma: Inglés, francés
Editorial: Anagrama
Número de Páginas: 352

Distintas portadas de la novela
Cuando tenía unos 11 o 12 años, sin querer vi por la televisión la película de 1997 de "Lolita", desde entonces cierta fascinación por usar lentes de corazón y pintarme los labios de rojo se apoderó de mi. Tal vez quería encarnar a esa chiquilla, aunque sin entender muy bien lo que significaba.
Admito que en mis años más adolescente amaba vestir con shorts y escotes y sí, recibí alhagos por la calle y todo. No lo hacía por la atención, sino porque en mi mente pensaba en Lolita.

Ya sé, era apenas una chiquilla y no tenía idea de que rayos, hasta tiempo después es que comprendí lo que lolita significaba, lo que mis 15 años fueron, etc...pero fue apenas hace unas semanas que terminé de leer el libro y ahora puedo entener mucho mejor lo que significa ser Lola.

Supongo que Dolores Haze es uno de mis personajes literarios favoritos, y de los que me ha influido más en la vida. Entre los distintos pseudónimos que he tenido que adoptar en esta vida, varias veces ha aparecido el de Dolores, Lo, Alguien Haze, etc...pero ¿quién es, realmente, Dolores Haze? Es esa nínfula que seduce a hombres mayores descaradamente, como un huracán, sin miedo a nada--o es una niña curiosa (como lo fui yo en cierto momento) que no reflexiona sobre la consecuencia de sus actos, y que termina atrapada en una vida de esclava sexual de un 'viejo verde'.

Campaña 'Lola' by Marc Jacobs
Humber, el narrador, la ama. La adora. La idolatra. Pero es desde un punto de vista subjetivo--que se disfraza de objetivo--y digámoslo: enfermo, desde el que relata este romance, o secuestro.
Lolita es el producto de un trauma en su adolescencia. Cuando a los 14 años perdió a un amor de verano, Annabel, con quién sintió esa primera pasión adolescente. El tiempo pasó, y así como Gatsby no superó a Daisy, Humbert se quedó prendido del recuerdo de Annabel y deseando encontrar a otra niña de 14 años con quién consumar ese amor, interrumpido tan abruptamente por el destino y la muerte.

Leí Lolita con 18 años. Casi diescinueve. A los catorce, como Humbert, tuve un enamoramiento de verano que fue intenso. Un amor primero que se sentía como el último, como en muchos casos ocurre. Pero al parecer hay personas que somos Gatsbys o Humberts y nos cuesta tanto olvidar algo efímero pero que fue ¿hermoso? ¿divertido? ¿cómo de película?. No sé. Reflexioné sobre eso y me di cuenta que yo podía pasar potencialmente de haber sido una Lolita a una Humbert. Una mujer mayor que diese clases de lengua y se enamorara de sus alumnos.
Lo pensé y me aterró la idea.

Estoy atrapaba en esa novela, en más de un sentido. Fue el fin de mi infancia, el inicio de una pasión prematura, un amor roto, un futuro incierto pero no prometedor, ni retorcido.
rob brink sky ferreira
Una cantante descrita como "Lolita" por su
corta edady provocativa actitud.

¿Todo eso provocará Lolita en sus lectores? ¿Es esa niña, la que atrapa a todos, sean hombres o mujeres? Sí, es una nínfula, como tal, tiene encantos, seduce, se mete en tu mente y no te deja en paz...No sé, los lectores masculinos qué piensen respecto a ella. Una obra compleja, una mente aturdida--La de Humbert--la que nos cuenta aquél tórrido amor, "un paraíso tocado por las llamas del infierno", como nos lo hace saber.

Dolores Haze ha trascendio las páginas de la novela y hoy por hoy, es todo un ícono en la cultura popular: canciones, perfumes, photoshoots, inspirados por la nínfula que Nabokov creó, o como una cantante pop de México expresa:  Sin duda Nabokov fue el que me escribió, pero en realidad fui yo quien lo inventó.

Es Lolita un recorrido por las carretes americanas, los moteles, por los años 50's, la idioscincracia y pensamiento de las mujeres de aquellos años: casarse y ser buenas esposas pero a la vez, explorar el poder de su sexualidad y 'dominar' a sus hombres. Es una sociedad decadente cuya publicidad intentaba crear otra imagen. Son las películas, la música, esta novela que da un giro a el "mundo feliz y el sueño americano".



Me ha fasciando y podría continuar hablando de Lolita, y mezclarlo con mis anhelos y sueños frustrados, con lo que sé ahora y con la literatura que he leido: Flaubert, Rimbaud, Fitzgerald...tantas cosas, pero los dejo amigos, para que por ustedes mismos descubran cuánto encierra esta enigmática chiquilla de 12 años y ese corazón roto de un Humbert condenado.

5/5

14 nov. 2013

Una temporada en el infierno - Arthur Rimbaud

Título original: Une saison en enfer
Autor: Arthur Rimbaud
Escrita al rededor de 1873
Idioma: Francés

Verlaine, Rimbaud, pasiones y locura es lo que se viene a la mente cuando escuchamos el peculiar título. Junto con la figura de Rimbaud se une el término enfant terrible y 'poeta maldito'.
Para quién quiera explorar el escabroso mundo de la poesía y la tragedia conocer a Rimbaud puede ser un buen comienzo.
Escuché de Rimbaud por primera vez cuando habré tenido unos dieciseis años y leí algunos de sus poemas, pero no me decidí a explorar el asunto a fondo hasta ahora.
Él es una figura emblemática de la literatura y la poesía francesa, siendo llamado por el mismo Víctor Hugo el "shakespeare niño".
A los quince años alcanzó fama y renombre en los círculos literarios de la época, pero fue cuando conoció a Paul Verlaine--otro poeta contemporáneo con quien mantuvo una relación homosexual--que su genialidad llegaría al punto máximo y escribiría la única obra que publicó en vida: Une saison en enfer.
Tras una vida en la miseria económica, llena de excesos y drogas, dejó el mundillo literario a los 20 para no volver a él, pero sin duda, dejó un precedente único en la historia literaria con su técnica y sus versos.
Lo interesante de leer "Una temporada en el infierno" es conocer un poco sobre la vida del poeta y su tormentosa relación con Verlaine, a quién deseo, amó, odió y despreció con igual intensidad y la cual conforma un importante y bello pasaje en la obra.
Es también, casi un monólogo interior sobre los conflictos de identidad a los que se enfrentaba Rimbaud: la perdida de fe, el cuestionamiento a sus creencias y lineamientos éticos, así como los de su sociedad.
Su obra está lleno de simbolismo y un código que tal vez sólo el poeta podría descifrar, pues tanto ocurría a su al rededor y se valía de su intilgencia para expresar mucho a través de imágenes líricas, confusas y aparentemente sin sentido.

Verlaine caminando con Rimbaud
Rimbaud hoy en día sigue siendo una gran influencia para la cultura pop, sobre todo en cuanto a rock se refiere, sus versos y manera de ver la vida llegó a marcar el trabajo de Patti Smith, Bruce Chatwin, Jim Morrison, Bob Dylan, Richard Hell o Joe Strummer, entre muchos otros.

"Él era casi un niño... Sus delicadezas misteriosas me sedujeron. Olvidé todo mi deber humano para seguirlo. ¡Qué vida! La verdadera vida está ausente. No pertenecemos al mundo. Yo voy adonde él va, no hay qué hacerle. Y a menudo él se encoleriza contra mí, contra mí, una pobre alma. ¡El Demonio! Porque es un Demonio, sabéis, no es un hombre." - El esposo infernal en Una temporada en el infierno, Arthur Rimbaud. 

13 nov. 2013

Reseña: El soplo al corazón


Título Original: Le soufflé au coeur
Director: Louis Malle
País: Francia
Año: 1971
Idioma: Francés
Reparto: Lea Massari, Daniel Gélin, Benoît Ferreux


Dijon, Francia. Años 50’s. Laurent, un chico precoz de clase alta burguesa atrapado en una sociedad frívola, quien mira los problemas del mundo desde una mansión y rodeado de sirvientes, jugándose bromas con sus hermanos mayores y atraviesa la edad como descubrir su sexualidad, desafiar a la autoridad y sentir un raro amor-odio por su madre.
Podría tratarse de una coming-of-age cualquiera, pero Louis Malle como siempre, sabe captar esencias y conflictos muy específicos sin abusar del melodrama, las actuaciones forzadas ni diálogos terriblemente dramáticos. Él lleva con toda naturalidad la historia de Laurent Chevalier, un adolescente fuero de lo común, a quién le diagnostican un soplo al corazón y se ve obligado a ir a un balneario para curarse, en donde convivirá con otros chicos de sociedad y compartirá la mayor parte del tiempo con su joven madre.



Esta película retrata las vidas de un niño amado—tal vez en exceso—por su madre, Clara Chevalier, quien a los dieciséis años quedó embarazada, es casada y arrancada de una juventud liberar para entrar a la alta sociedad francesa. Clara encontrará la felicidad en sus hijos, pero también, en un amante, como refugio de esa vida tal vez impuesta.
Ella es joven, bella y tiene un marido unos diez años mayor, quien está sumergido en el trabajo y le presta poca atención. Su hijo se vuelve su mejor amigo. Un chico que a sus catorce años escucha jazz, lee a Camus y escribe sobre el suicidio.



La película compatibiliza perfectamente a estos personajes, dejándonos conocerlos tanto como debemos y dándoles el peso que corresponde a cada uno, a diferencia de Los 400 golpes, en donde el niño es más bien el protagonista abandonado por la madre, El soplo al corazón nos deja ver ese otro lado humano de una mujer que vive una realidad producto de un amor juvenil que con los años ha mermado.
Además, tiene cierto humor nouvelle-vaguero (por que no se me ocurre de que otra forma llamarlo) que crea un balance genial entre los tropezones de Laurent y su madre, con la vida en el cole, la familia y los eventos sociales, acompañados del  jazz de Charlie Parker ¡toda una delicia de película!

Con paletas de colores suaves que indican cierta delicadeza y amor maternal, Malle nos cuenta esta historia del extraño amor entre madre e hijo, convirtiendo un tema tabú como el incesto, en una devastadora pero hasta cierto punto, conmovedora experiencia de vidas confundidas y dañadas, dentro de la sociedad de excesos, apariencias y aburrimiento de la clase alta.

5/5

9 nov. 2013

Reseña: Un niño llamado "papá"

Título Original: A boy called Dad
Director:  Brian Percival
País: Reino Unido
Reparto: Ian Hart, Kyle Ward
Año: 2009


"El quería un padre, pero tuvo un hijo" Esa es la línea con la que promocionaban la película (la cual no encontró distribuidora en México y nunca se exhibió en cine).
Fue un raro descubrimiento que hice cuando buscaba que más había hecho el profesor Quirrel (El de Harry Potter) o bueno, el actor y en seguida me llamó la atención el argumento--muy común en nuestros días--: Un niño de 14 años es padre cuando aún necesita de uno.
La historia no es realmente compleja.  Robbie, de 14, es padre. Su novia no sigue con él y las familias no quieren tener nada que ver una con la otra, de hecho, la madre de Robbie prefiere ignorar el hecho de que su hijo embarazó a una niña y que este siga con su vida. La chica tampoco quiere que el bebé tenga contacto con su padre y se ha distancia, manteniendo una relación con alguien mayor.
Por casualidad Robbie presencia como ese alguien maltrata a su hijo y el instinto paternal le hace atacarlo y huir con su hijo en una especie de secuestro.

Mientras tanto, Robbie acaba de reencontrarse con su padre, quién lo tenía en el olvido y no muestra interés en él ni en mantener una relación padre-hijo. ¿Cómo puede un chico sin figura paterna ser un padre? Podría ser una de las preguntas que el film intente responder, pero en cambio, se centra mucho más en la relación de responsabilidad que Robbie deberá adquirir al huir con el pequeño y ese cariño que nace de tener que cuidar a alguien indefenso, quien depende de ti completamente.
También se centra mucho en la relación algo turbia padre-hija de una chica que conoce en su huída y como Robbie se va dando cuenta de que el ser un padre es una labor ardua.
Muchos sentimientos, dudas y preocupaciones pasarán por su cabeza, pero nosotros a penas y podremos saberla. Lo único que tenemos para entenderlo son sus acciones un tanto impulsivas, producto de la falta de madures intelectual e inestabilidad emocional de un adolescente en crisis.
Lo que sí, es que me parece que para los parámetros del filme se exageraron y a la vez, dejaron a la deriva, el climax y la resolución de los problemas, con un final fuerte pero creo, tiene fines más educativos que otra cosa, siendo la gran advertencia para los adolescentes de no hacer idioteces.
La vida es una serie de decisiones que hay que tomar inteligentemente. Pónganle la película a esta generación tan precoz y por que no, estúpida.

6 nov. 2013

Goethe y la teoría del color

La teoría de los colores de Goethe, además de ser un exquisito tratado en el que se describe lo indescriptible (la sensación que nos produce algo), nos hace concientizar que experimentamos el mundo desde un cúmulo de reacciones primitivas que a veces tomamos por sentado. Goethe publicó este tratado sobre la naturaleza, la función y la psicología de los colores en 1810, y aunque fue descartado por gran parte de la comunidad científica, permaneció de gran interés para filósofos, artistas y físicos, incluyendo a Schopenhauer y Wittgenstein.


Como comunicóloga (futura, ja) tener nociones sobre teoría del color es fundamental, y es algo que concierne a muchos campos: diseño, publicidad, mercadotecnia e incluso arquitectura. Me parece un tema fascinante, no sólo como "teoria", si no que una vez comprendido te sirve muchísimo para transmitir ideas e interpretarlas --obras de arte, incluso imágenes literarias--.
Puede que Goethe no haya sido un experto en ciencia, lo cual explica porque no supo y se equivocó al negar la explicación de Newton sobre cómo se percibían los colores y las leyes de física y óptica que interfieren en el proceso de que nuestro ojo capte el color--definitivamente, la ciencia no era el fuerte de Goethe--pero sus explicaciones sobre lo que cada color describe, esas sí son maravillosas.
Les dejo aquí, de forma breve, lo que nuestro amigo dijo al respecto:

Amarillo
Este es el color más cercano a la luz. Aparece en la más mínima mitigación de la luz, ya sea por medios semi-trasparentes o por el débil reflejo de superficies blancas. En experimentos prismáticos se extiende sola y vasta en el espacio de luz, y mientras los dos polos se mantienen separados el uno del otro, antes de mezclarse con azul y producir verde, se puede ver en su máxima pureza y belleza. […]
En su más alta pureza siempre carga con él la naturaleza del brillo y tiene un carácter sereno, alegre, suavemente excitante.


Rojo-amarillo
El rojo amarillo da una impresión de calidez y gozo, ya que representa el tono del brillo más intenso del fuego.

Amarillo-rojo
Al mirar firmemente una superficie amarillo-roja perfecta, pareciera que el color de hecho penetrara al órgano. Produce una excitación extrema y sigue actuando así cuando se le oscurece un poco. Una tela amarillo-roja perturba y enardece a animales. He conocido hombres con educación para los cuales el efecto de ver a una persona vestida de este color en un día gris, nublado, era intolerable.

Azul
Así como el amarillo siempre va acompañado de luz, lo mismo puede decirse del azul que trae con él un principio de la oscuridad.
Este color tiene un peculiar y casi indescriptible efecto en el ojo. Como tono es poderoso, pero esta en el lado negativo, y en su máxima pureza es algo así como una negación estimulante. Su apariencia, entonces, es una especie de contradicción entre la excitación y el reposo.
Mientras el alto cielo y las lejanas montañas parecen azules, una superficie azul parece retirarse de nosotros.
La apariencia de objetos vistos a través de un vidrio azul es sombría y melancólica.

Rojo-azul

El azul entra levemente hacia el rojo y así adquiere un carácter algo activo, aunque se encuentre en su lado pasivo. Su poder excitante es, sin embargo, de un tipo distinto que el del rojo-amarillo. Podría decirse que molesta en lugar de avivar.

Azul-rojo
Este sentimiento inquietante aumenta mientras el tono progresa, y puede asumirse con seguridad que un tapete de un perfecto azul-rojo profundo sería intolerable. En este sentido, cuando es usado para vestir, en lazos u otros adornos, se emplea en un estado ligero y atenuado, y así proyecta su carácter como lo definimos arriba: de una manera peculiarmente atractiva.

Rojo

El efecto de este color es tan peculiar como su naturaleza. Transmite una impresión de gravedad y dignidad, y al mismo tiempo de gracia y atracción.

Verde

El ojo experimenta una distintiva impresión de gratitud de este color. […] El observador no tiene ni el deseo ni el poder de imaginar un estado más allá de él.
¿Interesante, no? Gracias a Rothko, por las pinturas.

4 nov. 2013

Reseña: Alemania, año cero - Roberto Rosellini

Título Original: Germania, anno zero
Director: Roberto Rosellini
País: Italia
Año: 1948
Idioma: Italiano
Reparto: Edmund Moeschke, Werner Pittschau, Barbara Hintz, Franz Krüger, Alexandra Manys, Erich Gühne


Edmund, un niño de doce años, intenta sobrevivir a las duras condiciones de la postguerra alemana, especialmente en Berlín, una ciudad que ha quedado completamente derruida tras la Segunda Guerra Mundial.

Dicen que la primera regla para dar un comentario sobre una película es no leer otros comentarios. Bueno, está película me dejó sintiendo un no sé qué que me hizo hacer caso omiso de le regla número uno. En fin, decidí que no estaba totalmente preparada para escribir sobre Rosellini ni por favor y creo que hice bien. Hace poco tuve la oportunidad de volver a ver la película y esta vez la vi con ojo diferente, con menos desconcierto.

En la película se nos retrata a una alemania devastada por la segunda Guerra Mundial, por la derrota y por el fantasma del nazismo. Pero Rossellini no retrata el conflicto político postguerra, si no lo que el pueblo sufrió por las decisiones de su gobierno y de Hitler.
Devastados y sin ayuda de nadie, pues se habían ganado el odio de todos, los alemanes se enfrentaron a una de sus más grandes crisis.
Nos asomamos a la vida de una familia común alemana, en donde todos viven con miedo, con enfermad y con melancolía ante un panorama perdido y desolada como las tomas que Rosellini tiene de fondo. Era un momento histórico que él quería retratar y aprovechó la misma Alemania derruida como set.

Nuestro antihéroe es Edmund, un niño de doce años quién siente la desesperación de ser el responsable de salvaguardar el bien de su familia con un padre enfermo, un hermano fugitivo y con amenaza de ser asesinado y una hermana que, por ser mujer en aquellos tiempos, su única fuente de ingresos podía ser en los burdeles.
El niño hará todo lo posible por llevar comida a su casa y dinero para pagar la renta. Sin muchas opciones, se junta con una pandilla de chiquillos que viven del hurto y la prostitución. 

Es justamente esa la mejor parte del manejo de la película. Más allá del conflicto de Edmund, vemos a la generación que se hizo adulta tras la guerra, aquella que en su infancia vivió los horrores de perder familiares y quedar a expensas de su suerte. Como esos niños se volvieron los adultos que después decidirían el futuro turbulento de Alemania.
Se ve la miseria y el resentimiento de los marginados, de la juventud, del futuro Alemán. Se ve cómo sobrevivían, lloraban y reían en un firmamento que parecía el final o inicio de algo incierto.
Alemania año cero es un excelente muestra del neorrealismo italiano, que plasma la realidad social tras la SGM. Es un retrato de un pequeño sector de la población que hasta hace poco era aún ignorado, la infancia y como su medio crea y moldea el futuro social.


Es también interesante hacer el contraste con la crisis de edad que se vivía en los Estados Unidos, el lado B de este periodo. Eran también jóvenes que comenzaron la decadencia: El Rock and Roll, los carros y las carreras, Rebeldes sin causa y Holden Caulfields por doquier. Mientras que en Alemania, era mayor la supervivencia y la delincuencia por cómo había terminado para ellos la Guerra.

En fin, eran esos los pensamientos que rondaban mi cabeza, ahora, les recomiendo vean la película con esa mirada social, de disfrute cinematográfico pues es una historia ciertamente estrujante y con muchos matices que en una entrada no puedo tratar del todo o se me haria infinita.