16 sept. 2016

What happens when you miss someone: we know by the stars that we aren't too far

"I don't believe it but I guess it is true, some feelings, they can travel too" - Florence Welch



La última canción de Florence + The Machine casi me saca las lágrimas después de un verano tan maravilloso, y ahora que llega el otoño viene la retrospectiva, los días...que caigan ojos, que los recuerdos perduren pero también se sientan más distantes que los primeros días que estuvimos lejos. Es muy extraño lo que ocurre cuando alguien toca nuestro corazón; nosotros, los que somos simpáticos con todos pero a los que realmente no nos importa nadie, a los que nos gusta estar solos y con un buen libro más que rodeados de gente o en fiestas, o los que besamos a cualquiera porque "un beso es sólo eso, y no significa nada", un día encontramos a alguien distinto y ya no queremos estar con nadie, y tampoco nos apetece estar todo el tiempo sólo y a veces hasta fantaseamos con que esa persona esta cerca nuestro, y pensamos como sería tomar el bus con él o ella, desvelarnos estudiando juntos o ir a una fiesta y sólo bailar con esa persona. Ya no queremos besar a nadie, y aunque el mundo gire en torno nuestro y sintamos que cualquiera querría salir con nosotros, aunque recibamos tantos mensajes al día de fulano y zutano, sólo queremos salir con uno, sólo esperamos el mensaje de alguien, alguien lejos, alguien a quien no podemos ver ni mañana, ni el fin de semana, tal vez ni una vez al mes porque las distancias son terribles...pero como decía la canción de Death Cab for Cutie: "but we've got trains and planes and cars"; y en efecto, haríamos ese viaje de 22 horas para estar con esa persona.

De mis temas favoritos en el arte es la distancia... Para empezar ¿qué es? ¿que ideas implica? ¿que conceptos se le atañen? ¿Cómo llegamos a imaginar algo tan abstracto, invisible y aún así, tan presente? Yo sé que cuando era una niña la distancia fue eso que me hizo crecer, si por crecer pensamos en la educación sentimental y el entender como estos sentimientos duelen, lastiman: la impotencia, la desesperación...y es que no por ser niños somos estúpidos, y ay, cómo supe, cómo supe cuánto duelen ciertas distancias. Pero hay muchos tiempos de distancias: distancias espaciales, temporales, emocionales... Puedes estar junto de alguien y sentirlo lejano, si ya no compartes nada con esa persona, o lejos físicamente, pero muy cerca si tus sentimientos son fuertes, o lejos y cerca a la vez, lo cual desgarra. Bueno, yo creo que todas las distancias desgarran. Y por eso se escriben canciones, se filma películas, intentando sanar esas heridas...porque sabemos que inevitablemente que la falta de proximidad implica cambios a lo que alguna vez fue cercano, a lo que alguna vez tuvimos entre nuestras manos y ahora queda sólo en un recuerdo....



En chino, para decir 'distancia' se juntan los caracteres jù (aparte) y lí (lejos); distancia 距離 se dice jùlí, estar lejos y estar aparte. ¿Y qué esta lejos y qué está aparte? Una risa, el calor de la piel, unos labios, unos ojos, sentir... eso es lo que más nos frustra ¿no? No poder sentir a la persona fisicamente, y no tener su día a día, dailiness, como dicen en inglés-- no ser parte de esa cotidianidad es lo que nos mata un poquito... y claro, podemos estar presentes gracias a las redes sociales: Facebook, WhatsApp, WeChat, mandarnos un mensaje de voz y tener un cachito de esa persona... un mensaje en inglés porque esa persona no habla tu lengua ni tú la suya... entonces ahí tenemos otra forma de acortar distancias: con las palabras; y ya no quieres decirle 'I love you', quieres decirle como sea que se diga en su lengua, para que lo 'sienta', para que 'signifique más'. 

Love from a Distance by Rene Magritte
Pero probablemente, lo que más me impresiona (aún) de las distancias es que implican existir. Existir para alguien y que alguien exista para ti, alguien a quién jamás imaginaste, ni pensaste...ni su forma de reír, ni su forma de querer...que fue la mejor forma de querer. Cuando tenía ocho años pensé en eso por primera vez (no pregunten por qué); no lo hice en voz alta, pero me parece que caminaba por el parque de la mano de mi madre y pensé..."tal vez en este momento la persona que va a ser mi esposo está en otro lado, con su mamá, y no sabe que yo existo, y yo no sé como es él, y no se cómo es su cara, ni cómo un día, voy a saber que existe"...algo así me cruzo la mente, y en efecto, en algún momento conocí a alguien a quien no tenía por que conocer, ni el más remoto chance, pero así fue... y tal vez nos enamoramos y fue muy raro, que mis labios se juntaran con sus labios, que por un momento no hubiera ni un espacio entre nosotros, que los más de 13,000 km entre nosotros en un instante no significaran nada, que fueran nada. La distancia era cero, y estábamos ahí, en un momento, en un lugar que no era nuestro hogar, ni nuestras calles, ni nuestra dailiness, sólo para encontrarnos y saber de nuestra existencia. Y entender, y reír, y querer... y la reminiscencia, lo que recuerda que eso fue real es extrañar y que tu corazón esté en México, pero también al otro lado del mundo.
'Recordar' viene del latín re (volver) cordis (corazón), recordar es volver a pasar por el corazón...aunque yo me pregunto si algunas cosas en verdad se van. Por otro lado, 'extrañar' viene de 'extravenare', de 'extranus' (de fuera), aunque después se utilizó para describir que algo se sentía fuera de lo habitual... ¿y no la vida se siente diferente cuando "extrañamos"?, porque extrañar es no tener a esa persona en lo habitual, extrañar en verdad no es pensar en alguien cuando estás sólo a las dos de la mañana, sino cuando estás en la escuela, el bus, lavando los platos o divirtiéndote, y quisieras que esa persona estuviese ahí, porque te habituaste a ella... Aún así, a mi me gusta mucho más el francés: 'tu me manques', es como ellos dicen 'te extraño', pero literalmente 'tu me manques' significa 'tú me faltas'... y sí... tú me haces falta, y por eso no dejo de sentirme así... incompleto, no porque mi vida gire en torno a ti, si no porque eres una de las partes más bonitas que tenía... y ahora, bueno, hablamos un rato, nos damos los buenos días o las buenas noches y después debemos seguir con nuestra vida diaria, esa vida que se siente extraña, fuera de lo habitual... Y nos ponemos tan celosos de las esquina que ven a nuestros amores pasar cuando caminan, y del autobús que siempre los lleva a casa, y de los edificios que presencian su caminar de diario... 
Pensar que un lugar tan, tan, tan apartado de ti ahora signifique tanto, sólo por alguien... eso es raro, porque entonces la distancia en cierta forma se borró ¿no? Más bien, esa distancia no impidió que sus existencias coincidieran...y entonces más de 13,000 kilometros ya no bastan para mantenerlos 'lejos' y 'aparte', porque siempre se mandaran una foto, y un 'te quiero' antes de dormir... tal vez estarán lejos, pero no aparte, ya no.
Como dijo Amparo Dávila, estar lejos significa que muchas veces los besos sepan a despedida, pero las despedidas ¿qué son? En español decimos 'Adiós', es como que encomendamos a esa divinidad 'Deus', a la persona, queremos que esa persona, esté donde esté, esté bien, y protegida, puesto que no podemos estar nosotros ahí para cuidarla. 
Me gusta que en Chino la despedida es 再见 (zài jiàn), zài significa 'otra vez' y jiàn es 'ver', así que en chino no dices realmente adiós, dices 'te volveré a ver', y sí, eso es lo que más quiero ahora que estamos ya tan lejos: volverte a ver.

1 sept. 2016

Edimburgo: a place that exists only in moonlight

Salimos de Manchester a eso de las 2 de la tarde después de comprar comida en un M&S o Sainsbury, se me hizo super cool escuchar a The Kinks en el súper, cosa que en México jamás me ha pasado y tal vez nunca me pasará... ah, extraño tanto la vibra del Reino Unido... en fin.
Dejamos el depa en el que pasamos la noche 4 chicos y yo, nos subimos al auto que rentamos en Thrifty y entre risas, cabeceadas y Justin Bieber llegamos a Edimburgo como a las seis de la tarde. Entregamos el coche en el aeropuerto de Edinburgh y compramos un ticket para el tren, hasta llegar a la estación más cercana al edificio donde nos quedaríamos el fin de semana. Era viernes, Scott se fue por su cuenta y nosotros llegamos después. Toda una aventura encontrar las llaves y el modo de entrar pero lo logramos, tras una lluvia torrencial, quisimos salir y conocer Edimburgo, pero fue simplemente imposible: hacia frío, teníamos sueño, estábamos aún empapados...en fin. Después de comer mac-n-cheese pies nos dormimos al 100.
Fuimos muy suertudos pues llegamos justo cuando comenzaba el Fringe Festival, el festival de artes más grande del mundo! Había shows y tours, comida, actividades, gente de todo el mundo disfrutando del verano...aunque déjenme decirles, el clima era frío y nada que ver con el soleado Londres en julio.
Aún así, me enamore de las calles y edificios escoceses, del museo nacional, los parques, las casas, del hermoso centro de la ciudad, de los autobuses con wifi... pero sin duda lo mejor fue la compañía...como dicen no es a donde vas sino con quiénes vas.
Nos topamos con Jason, un chico de la escuela que también fue a Edinburgo ese fin...ah, pero que pequeño llega a ser el mundo a veces. Pequeño y maravilloso. En ese entonces estábamos tan cerca, y no voy a mentir, mi corazón ahora está en muchos lados, quisiera estarlo.
Pienso en el hermoso verano, diferente...he sido suertuda de tener buenos veranos, los de amor, los de viajar, los de la playa...tuve la suerte de que la vida me sonriera...pero este, con 21 años...hay algo diferente en tener veintiún años y conocer amigos de todo el mundo, estar en una ciudad que siempre habías deseado conocer y llegar y enamorarte de lugares que nunca se te habían pasado por la cabeza.
Me encanto Escocia, no sé porque jamás se me había ocurrido ir a Escocia, pero me alegra tanto haberlo hecho.

De hecho, me ha pasado por la cabeza irme un rato a la Universidad de Edinburgo...ah, pero hay tantos lugares aún por ver...aún así, creo que los veranos de la juventud son los mejores veranos.
En fin, vimos algunos shows: BRIEFS y a Lacey Diamond, muy divertidos, aunque no apto para menores de 18! hahaha, comimos la streetfood típica del Reino Unido, o sea, comida de cualquier lugar del mundo menos U.K., porque eso sí, la gastronomía británica no es la gran cosa después del Fish and Chips y el Shepherds pie; lo que sí: en Escocia tuve el mejor café y pastel de mi vida, y unos deliciosos Macarons mientras nos resguardábamos de la lluvia.
Es una ciudad donde grandes pensadores vivieron, donde Walter Scott y J.K. Rowling escribieron sus mejores obras, donde la gente es linda y el clima impredecible... aún así, me encantó, amé esa ciudad y wow, sí, amaría volver un día, aunque sea de Nanny...
Les confieso que he pensado tomarme un año sabático y ser aupair, seguramente elegiría Francia o Suecia, pero yo supongo que Francia, aunque ¡auch!, debo ponerme a estudiar bien bien el francés.
Ya les contaré mis aventuras con la lengua franca en otra ocasión... La verdad, tengo muchas ganas de subir algunos contenidos relacionados con los estudios, y sí, ponerme al cien con el Francés.
nota: ya comprar el Illustrator y Photoshop...los extraño y los usaba muchísimo...¡uno nunca debería dejar de hacer lo que le hace feliz!
Lo que me recuerda la enorme lista de lectura que tengo tan sólo para la próxima semana, lo que explica la falta de post, pero no se preocupen, hay memorias británicas para rato, así que espero subir pronto fotos de  Brighton y Dublín... también fui a Bath, The Costwolds y Oxford, pero tomé menos fotos, así que yo creo las combinaré en una sola entrada.
Si pueden, no duden en visitar Escocia, les juro que se enamorarán de tanta literatura en sus calles, de la lluvia y el chocolate caliente, de los pastos, los callejones, los restaurancitos, la vida.


Todas las fotos fueron tomadas por mi con mi iPhone 6

31 ago. 2016

i want to exist everywhere. cities dappled with pastel-colored houses, hands grazing soft yellow fruits in markets, a blur of conversation in a crowded train station. i start to think in another language and my mother tongue is gauzy, a rosewater aftertaste. mornings are heart-fluttering awakeness, a rich yellow. i am seated at a café. warm, dark, acidic tastes and smells. girls in soft-fluttered skirts, bronze-shouldered, are reading wilde, shakespeare, dickinson. i take pleasure in people-watching and creating names, narratives and dreams for strangers that i will never meet. i bite into something filled with raspberry, tart and bright. afternoons are alive, a brilliant red. museum-wandering. an exhibit of gold egyptian jewelry. marble sculptures of goddesses. coiling, dreaming japanese pottery. navigating maps and asking for directions in a language that feels clumsy on my tongue, dipping in and out of memory. night is the deepest, most passionate indigo. outdoor concerts, that last farewell after midnight. the stars are a brilliant tapestry. everything glows and bursts. collapsing into bed, i am at ease. my heart is silvery birds’ wings, I think about the endless sunsets, the brilliant sunrises, my friends, mis amigos, I miei amici, meus amigos, 朋友... 

And indeed... The stars look very different today