4 mar. 2017

He perdido muchas cosas en esta vida. He perdido un par de medias, algunas horas, he perdido días enteros, la sonrisa, el corazón. He perdido un sueter negro en esa estación de Londres, una bufanda en un invierno en China, he perdido la paciencia, la página de un libro, una nota de amor. He perdido las llave de esa casa, ese único recuerdo que me quedaba. He perdido la inocencia, los modales. He perdido amigos, confianzas, certezas. He perdido el secreto que me diste, he perdido tu número de teléfono. He perdido el coraje para decirte te quiero, he perdido las ganas de verte. He perdido tantos amores, tantos besos me han robado en noches largas y miradas indiscretas. He perdido la cabeza por una muchacho, o tal vez dos, he perdido la sonrisa, he perdido el corazón. Pero tanto he ganado.

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Estoy en China. Todo es muy raro aquí. Pero me gusta.
Beijing Foreing Studies University, School of English and International Studies

12 dic. 2016

¿Escribir Fanfiction? Nfufu ~

Pues aquí me tienen a las 3 de la mañana escribiendo una entrada en este blog, ¿un review? ¡No! La verdad, a mi me marca que las entradas tienen un promedio de 100 vistas, no tengo idea quien verá esto 100 veces, pero gracias! Sí me sorprende tener lectores todavía. Bueno en fin, pasando al tema, les tengo que contar que últimamente me he vuelto una otaku nivel locura.
O sea, hace unos meses Netflix sacó (thanks god) un montón de contenido de una televisora mexicana super importante pero que hace puros programas y series horribles, super básicos y de mala calidad. Netflix sacó mucho contenido de Televisa porque Televisa al parecer no veía ganancias y retiró y anuló los contratos con Netflix. A nadie le importó. Entonces Netflix México metió muchísimo contenido asiático. Principalmente novelas japonesas (Vi Mischievious Kiss o Love in Tokyo completo y lo amé!) y más animes! Ya tenía muchísimo que no veía ningún anime nuevo, en parte porque uno se queda clavadísimo y bueno, se le olvidan sus responsabilidades por ver qué más ocurre. Otra, porque soy malísima para seguir series, pero debo admitir que si veo más animes que series es porque me encanta la animación japonesa. En serio, logran unos efectos hermosos y todo es animación... en fin, es eye candy para mi. Pero a parte, las historias no están nada mal. Uno realmente se engancha con las tramas y a veces desea poder ver más de sus personajes favoritos... y ahí es cuando llega el Fan fiction. 
Marmalade Boy
El fanfic no es exclusivo de los animes, de hecho hay fanfics de cualquier serie, ¡hasta de Ed, Edd y Eddy! Una caricatura gringa muy divertida y estúpida tiene fanfics donde los personajes son más complejos y hay tramas súper intensas (ni los he leído...jaja) 
En fin, si no aguantas a que la próxima temporada de tu serie salga al aire (o un libro o película) pues hay mucha gente que escribi y expande esos universos de ficción.
Ahora, la pregunta más obvia es si el fanfic es literatura y si es literatura que vale la pena.
A mi me molesta mucho ese segundo termino porque la literatura es mayormente un entretenimiento. Que un montón de gente se dedique (o nos dediquemos) a estudiarla, y que varias escuelas (#formalistasrusos) se hayan dedicado a volverla un asunto serio y de distinguir la literatura de calidad de la literatura, aahm, bueno, "que no es de calidad" y que hayan creado un canon basado en esas distinciones, no quiere decir que la literatura fuera de esos límites no sea buena (por poner un adjetivo muy general)
De hecho, hay fanfictions de autores reconocidos, que en la misma universidad hemos estudiado. Sí, fanfics que son re-imaginaciones de obras de Shakespeare o que cuentan historias de personajes secundarios de obras importantes como March de Geraldine Brooks, que incluso gano un Pulitzer, y que es un libro que toma al padre de Mujercitas y cuenta su vida en el campo de batalla, o The Further Adventures of Huckleberry Finn en donde nos enteramos de qué pasa con Huck cuando decide seguir viajando por el Mississippi. Pero bueno, esas son obras que retoman o se basan en libros ya con cierto reconocimiento.
Luego tenemos los fanfics que se vuelven historias propias, como yo les digo. El ejemplo más burdo es 50 Shades of Grey, que era originalmente un fanfic de Twilight. La escritora cambio nombres y algunos escenarios, y obvio, añadió la parte supuestamente erótica a las escenas entre el vampiro y Bella (Que ahora eran Christian y Anastasia)

Bueno, a lo que quiero llegar es que, mi trauma por el anime me hizo leer algunos fanfics (algunos malísimos, otros la verdad muy buenos) y después yo dije, what the hell, yo también escribiré mis fanfics. Pero después, esos fanfics se volvieron "historias propias". Sólo qué, en lo que me entretenía creando un mundillo para lo que quería contar, me entretuve con esos personajes y fui escribiendo las "side stories" que sin querer se volvieron "main stories" en sí.

Ahora, el hecho de que estudie letras y que lea a los mejores escritores de la Historia, y que realmente me gusten (si no, ya me hubiera cambiado a otra carrera) no significa que haya dejado de disfrutar de otro tipo de historias (como los animes). Lo que el mundo y las personas necesitamos son historias. Algunas muy densas, muy desgarradoras, que, como decía Kafka, se sientan como un suicidio... y otras, para no aburrirnos. Al menos yo, soy una persona que se aburre mucho de lo cotidiano (sometimes, only) y por eso leo historias, miro historias, invento historias. Hay historias que me parecen demás estúpidas, como 50 Shades o Bajo la misma estrella (sí, me pareció puaaaj!) y otras, que aunque tengan una premisa un poco fantástica, me parecen geniales: O sea, me hiper emocioné con The Seven Deadly Sins o Sword Art Online, incluso con un romance muy simple como Marmalade Boy. Porque creo, influyen muchos factores, uno de los más importantes es saber qué eres y que alcances tienes, qué tipo de historia es tu historia y las limitaciones que esta presenta. Es como si Melville con Benito Cereno nos hubiera querido divertir, emocionar, hacer sufrir y azotarnos...no, esa es una historia para criticar la monotonía y alienación de una sociedad cada vez más urbana e industrial. O si Marmalade Boy nos hubiera querido hacer pensar sobre la existencia y problemas Kierkeegardianos. Cuando una historia es lo que es, y lo es "bien" entonces creo que es cuando más se disfruta y emociona a quien la lee o mira. En el caso del fanfiction, es una historia dirigida justamente a fans que quieren más de lo mismo, de lo conocido, pero también, algo nuevo. Cuando empiezas a crear mucho más que eso, incluso a modificar características de los personajes o líneas de la historia, tal vez crees una historia propia, aunque alguna otra te haya inspirado a comenzar a escribir y delinear tus personajes. 
Eso es lo que me ha pasado a mi. Comencé a escribir fanfic, y dije, saben qué, la literatura es bella y seria, pero también es algo que puede hacerse sólo por diversión. Así que, a veces para comenzar a escribir es bueno quitarse prejuicios y esa "ansiedad de la influencia" que explica Bloom. Es la ansiedad que te da saber que antes ha habido grandes escritores y el pensar que tú debes estar a su altura o sobrepasarlos.


Yo no, gracias, yo sólo quiero entretener a unos cuantos y satisfacer mis ganas de explorar los temas que ciertos personajes o situaciones me permitan... así que, el gran final de esto es que comencé a escribir un fanfic inspirado en Diabolik Lovers :) 
Fin del comunicado.

24 nov. 2016

Actualizaciones del blog y de la vida 2

Mientras escribo estas líneas sólo pienso en que
debería estar contestando un examen de literatura Medieval... ay amigos, ¡cómo pasa el tiempo! Este blog lo comencé cuando iba en la prepa para olvidarme de mis horribles torturas con materias como física y matemáticas, a las que nada más no comprendía. Leer fue mi escape y desastres, fue un mundo maravilloso que redescubrí, pues en mi adolescencia dejé los libros más o menos arrumbados. Justo vi un post donde avisaba que cerraba el blog unas semanas porque tenía exámenes finales de la preparatoria... y ahora, pues estoy ya en la recta final de mi carrera universitaria. El próximo año es el último de cuatro años estudiando ¡Letras!
Al final, no se cuando influyó este blog en esa decisión, pero sí se que es una carrera que me ha hecho feliz y me ha dado oportunidad de conocer mucho, de visitar Inglaterra (un país que siempre amé) y si todo sale bien, próximamente China, Oslo y Edimburgo (Edimburgo por segunda vez, jojo, la literatura ya me llevó allí un día)


En fin, lo que quiero decir es que este blog se fue por las ramas. Era originalmente un blog para reseñar libros, y libros clásicos. En parte, porque un día, a mis diecisiete años me di cuenta de qué ignorante era (bueno, ahora sé que de hecho es normal no haber leído a James Joyce o Flaubert a los diecisiete) y porque leer fue una especie de retro intelectual para mí. Después, las películas y cuanto me gustaban me hicieron escribir sobre ellas también.
Poco a poco, y conforme mi vida universitaria se volvió más complicada escribía menos y ya sin entusiasmo. Definitivamente abandoné el blog un tiempo y después volví. Me dio mucho gusto ver que aun contaba (cuento) con lectores, y sinceramente, este blog ya es una parte de mi historia, así que no pienso borrarlo... si puedo, volveré a escribir reseñas de libros (No sé si de libros medievales, que aunque me encantan, es un poco difícil comentarlos)
Ultimamente escribí mucho sobre la vida, lo que pensaba... obviamente a los 21 (casi 22) no piensas igual que los 17, y también vives muchas cosas que te cambian la forma de ver las cosas, de verte a ti misma... he estado feliz, triste, desesperada. No voy a mentir, creo que incluso sufrí depresión durante algún tiempo (no es tan raro como creen). Igual me iba de fiesta cada fin de semana, el alcohol y las drogas fueron cosas que ocurrieron y ocurren (tampoco se espanten, todos lo hacen(mos) en la universidad)... igual fui sintiendo hoyos en el alma, recordando cosas que no quería recordar, pensando en por qué estábamos aquí, qué era la vida...lo que me hacia feliz antes ya no lo hacia tanto ahora.

En parte creo que fue bueno, creo que me quite una máscara, la máscara de la "Fantástica Señorita" que por un buen rato se derrumbaba y se sentía sola y tristísima. Igual, en ese camino oscuro encontré buenos amigos, personas hermosas.
Hoy les digo que no todo es perfecto, pero tampoco todo es desesperanzador. Ha pasado tanto, pero qué gusto que sigamos aquí.
Así que, en conclusión, creo que este es de los últimos escritos "confesionales" que haré. Volveré a las reseñas, poco a poco iré figurando qué hacer una vez que me gradué (¡sé que quiero algo relacionado con los libros!), creo que ahora incluiré la sección de "Viajes", pues me hace ilusión conocer el mundo y claro, sin dejar de lado la perspectiva literaria (Falta el post de mi viaje a Irlanda y mi encuentro con la estatua de Wilde, ¡les prometo que pronto la subo!)
Pero bueno, en sí, eso: reseñar libros y poner este blog bonito, otra vez. Muchas gracias a todos por seguirme y aguantarme.  Y creo que también haré reseñitas de anime, jiji.