7 ene. 2019

Abandonarse a la pasión - Hiromi Kawakami

Después de leer el libro decidí leerme algunos reviews, El País y escultural (que escribe mal el nombre de la autora) dicen poco y anda al respecto:
Vemos pasar ocho mujeres, algunas ellas sin nombre pero todas ellas varadas en relaciones suspendidas y decepcionantes, de felicidad en color sepia, y parecen haber llegado a las relaciones como parte de un plan vital basado en la nada. - El país
Con un lirismo delicado y nada efectista, que recuerda a Tanizaki, relata el dolor de la separación, la intromisión de la muerte, la imposibilidad de conocer al otro, el trabajo implacable del olvido. - El cultural
Sin tantas palabras vacías como "lirismo delicado", me gustaría saber qué pensaron en realidad estas personas al leer a Kawakami. En goodreads encuentro al menos reviews más honesto: "Un libro raro y aunque las historias tienen puntos en común (todas desprenden muchísimo erotismo, por ejemplo), hay algunas más flojas que otras.", "Las sensaciones que me ha dejado este libro son bastante contrarias", "No sé cómo calificar este libro".
Desconcierto. Kawakami nos deja desconcertados. Creo que ella sabe qué escribe, y adrede es que no lo deja claro. Sus personajes no saben qué hacer con ellos mismos, con sus vida, los lectores no sabemos qué leemos, por qué leemos, qué esperar, hacia donde llegaremos con sus palabras, que son tan lánguidas y bonitas que nos obligan a seguir leyendo aunque sus relatos acaben literalmente en la nada.
En todos los cuentos hay una especie de amor, amores nostálgicos, amores que surgen de la costumbre, de la comodidad incluso, de lo familiar. Amigos que a causa de coincidir tantas veces acaban besándose, como si no supieran que más hacer en medio de un desolado Japón tras perderse en el camino. Una pareja que ha huido "de lo irracional" dicen ellos, aunque lo que han hecho es tan ilógico como ese de lo que dicen escapar. Otros que parecen no tener nada en común más que unas locas ganas de acostarse juntos sin cesar y que al final, resuelven que lo mejor es el suicidio.
Los relatos tienen en común al amor desde la mirada femenina. Mujeres solas que encuentran en un compañero, si no compañía, al menos un analgésico a esa soledad. No es amor lo que sienten, sino pasión. La pasión como una salvación o como una condena. Bien te ayuda a sobrellevar los monótonos días en una sociedad que se caracteriza por estar siempre centrados y esforzarse por la perfección, en donde la locura de un orgasmo puede ser el único escape a esa uniformidad que devora como un monstruo. Bien te convierte en un fantasma, que ni siquiera en la muerte, logra entender por qué hizo lo que hizo. Por qué amar, por qué dejarse llevar, por qué quitarse la vida por un sentimiento. O más aún, por qué seguir viviendo si ninguna razón parece buena.
Al final y después de tantos desamores Kawakami sí hace un guiño a lo que es el amor, o su imposibilidad. Dos espíritus condenados a estar juntos para siempre, por que sí, la eternidad no puede ser otra cosa que no sea una condena. Dos espíritus que no saben si se aman aún, pero que no tienen más remedio que compartir sus días hasta el fin del universo. Lo aburrido e incipiente del día a día es lo que comparten. Ninguno recuerda lo que es la pasión. Y acaso esa es otra manera de amar. 
Kawakami no sentencia si aquello es más o menos genuino que los amores que llevan al suicidio o a huir juntos, sólo llena los relatos de bellas imágenes y nos presenta ocho maneras de entender y vivir este sentimiento humano, en una sociedad en donde la gente no se abraza ni se toca, en dónde el metro anuncia que por favor, te abstengas de llorar aunque tu día haya sido una mierda.
Dulzura y agonía, soledad, inocencia, dolor y añoranza son algunos de los elementos que se entretejen en su prosa, que lo dejan a uno desconcertado, que nos recuerda que en la vida lo que menos existen son las certezas.

12 dic. 2018

Las vacas.


I'm obsessed with this song. I can't stop listening to it and I don't really know why. it's been a while since I had my heart broken, like, for real... a really, really long while. Actually, this has been a year of many realizations. I think you can have your heart broken in many ways and by different kind of people, not only your 恋人 per se. However, to have your heart broken because you love someone is still something strange for me. I remember when it happened, I thought it was the most painful thing ever, and to be honest it is still in the top three of awful moments in my life. Despite being a teenager, I will use the words James Thurnber wrote in a letter to his college best friend:
"I don’t know what it is, or was to begin with, but there was the same sensation after eleven years [...] I  felt an ache and an urge in my heart too old for my years, but too eternal and atavistically strong ever to be classed as “puppy love” or any other thing."
And then is that I knew a secret not many people discover, at least not until their twenties or thirties. It was 2000 something. Have I felt the same exact way after that? Not really. I think some feelings are so big they take up lots of space inside of us, and like a tsunami, it might take some days to completely recover. 
That doesn't mean I was mad at love (well, maybe for a while I was, but it was only fair to feel that), I  actually met really nice people along the way, I'm not completely sure why our paths crossed at all, but I'm glad they did, and, despite not being very much in touch nowadays, my heart is warm knowing there will always be love, even after a tsunami.
Imagen de park jimin, kim taehyung, and kpop
And now I think about songs like this one, which perfectly describe the sadness of forgetting and being forgotten. I remember I was terribly afraid of that. Will you forget? Will you forget me? And how will my existence keep going on, if you don't know im here, if you don't care if I'm here or there, if your heart feels what it felt for me for someone else? Is not that those questions don't matter anymore, I think a part of us will forever remember. Our bodies have memories beyond the ones our hearts or minds can comprehend. Something in the skin, maybe the teeth will remember... But still, "there are many types of love, but never the same kind of love twice."
So we must always keep in mind that the love we had was our love, and nothing, literally nothing, will replace that. And as much as it hurts or as painful and it could feel it's going to be perfectly fine, we are gonna be perfectly fine. We will finally understand that, despite what we believed, a broken heart is not a sign that we lost something, or someone, but that we won. We won so much, we were lucky enough to have won the prettiest thing in the world.