25 nov. 2015

La primera vez que escuché The Drums

Esta entrada la escribe hace... no es la mejor apreciación musical que he hecho, obvio amo el segundo album de TDCC pero en fin, estuvo padre escribir esto.


Bueno debo confesar que al principio no estaba muy convencida con The Drums, no tengo idea de porque; creo yo, que era porque no le había prestado suficiente atención y porque andaba algo contaminada recientemente de otras influencias musicales...pero en fin, puse mi vida en orden y me dije: a escuchar bien. Y wow, en este momento me ha encantado The Drums! Y lo he considerado el álbum de la semana :) Lo que significa que tal vez traduzca alguna de sus canciones y las suba al canal de youtube.
Todo el álbum es una delicia para escuchar, ya sea en el tráfico, mientras viajas o simplemente encerrarte en tu cuarto y ponerlo a sonar.
Me encanta como mezclan un poco el indie rock con el electro, lo que me recordó al primer álbum de Two Door Cinema Club, que me gustó mucho, a diferencia del segundo que un poco me decepcionó, pero porque tenía las expectativas muy altas.
De igual forma, creo que comparte un poco con Swim Deep, aunque claro, Swim Deep surgió después...bueno, al menos, comercialmente hablando.

Mis favoritas creo que han sido Hard to Love y I don't know how to love, que empieza con un guitarrazo y una voz en eco lejano que tiene algo de nostalgia a las 2 am, de depresión en la fiesta, no sé, mi tipo de track. Creo que hubiera disfrutado enormemente esta música en la secundaria, que por esos años escuchaba mucho a Lykke Li, The XX, Crystal Castles, Russian Red y todo eso. The Drums es la banda perfecta para escuchar en la madrugada, mientras piensas lo vacía que está tu vida ultimamente.
Bah, últimamente pienso que la mísica actual es lo que más me emociona de la actualidad. Ni el cine de arte ni la literatura me emociona tanto y tan seguido como lo hace la música. Mientras que para las dos primeras tengo que irme constantemente hacía atrás para emocionarme con algo, con la música, tanto visitar el pasado como escuchar el presente puede ser igual de placentero.
Quién diga que en la actualidad no hay buena música simplemente no busca bien. La hay, música hermosa y excelente que te hace llorar y que está llena de influencias pasadas con toques generacionales que hacen algo nuevo y sorprendente, a veces, a un grado obsesionante (jeje).
Así que bueno, escuchen The Drums si aún no lo hacen, no se arrepentirán.

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