20 ago. 2016

Full English Breakfast @ Manchester


Las fotos las tomo porque me causa placer mirar una escena en la que algún momento estuvo presente, al rededor de esa mesa, estaba cansadísima por un viaje de 4 horas, más 1 o 2 horas en lo que llegamos a Heathrow y esperamos un carro que nunca llegó, hasta que decidimos tomar un taxi, con un taxista que no era muy fluido en Inglés y con quién fue un show comunicarnos para decirle que nos dejara en las oficinas de thrifty, donde rentamos un coche en el que compartimos canciones, risas, bromas y sueño. El olor de una nueva ciudad es algo que siempre atesoro, especialmente, porque es algo efímero. Aún así, al estar en otro lado, siempre inhalo profundo. Sé que el mar de Cancún, al sur, huele diferente al mar de los Cabos, al norte, y al mar de Canada, a las orillas de British Columbia, y sé cómo huelen las cataratas del Niagara y cómo las cascadas de Yipantla. Es algo extraño, pero aunque sea, una parte de mi cerebro en algún momento lo supo, en algún momento estuvo seguro de eso. Pero eso es algo más romántico que realista... aún así, el sabor de las zarzamoras y la crema recién hecha, del pan francés que compartí en Manchester, aún lo siento cerca, aún puedo saborearlo y recuerdo lo rico que fue. 

Con 20 o 21 años, 4 chicos y yo, catábamos canciones de High School Musical en las carreteras del Reino Unido, porque era ridículo, porque siendo niños las cantamos o las odiamos, y ahora, estábamos con personas de zonas tan lejanas las unas de las otras (México, Portugal, China y Malasya) conviviendo en un mismo lugar, en ese pequeño pedazo de tierra... siempre se me ha hecho algo surreal eso, conocer a alguien... ¿por que él? ¿por qué entonces? ¿No piensan ustedes en eso? Todos los que llegan a nuestra vida, llegan sin razón, y sin embargo, afectan nuestra perspectiva, nuestra forma de ver las cosas... con algunos convivirás unos meses, con otros años, con algunos, pese a los años, no desarrollarás ningún vinculo especial, con otros, sentirás que han sido amigos de toda la vida.





Extraño mucho la risa de Scott, su forma de ver las cosas y la vida, su alma, muy amable y linda. El sentido del humor muy extraño de Mark, creo que el y yo somos similares en muchas cosas y creo que juntos seríamos terribles... es de esos amigos que me gustaría encontrarme todos los días en la cafetería de la escuela, mirar la tele y fumar. Freddie, tan lindo conmigo, caminando por las calles de Londres a la media noche, es de esos chicos con los que quieres estar siempre. Diogo, los chistes entre él y Scott, y que jamás supimos qué era broma y qué era en serio, y que siempre me ayudaba a alcanzar los lugares más altos, el media 1.95 y yo 1.54, así que, era de esas amistades en donde las diferencias no importan; y él era portugués, así que hablar en inglés, español o portugués era de lo más divertido. Me gusta que los idiomas se parezcan, siento que te acercan a las personas. Pero también me gusta el chino, resulta tan desconocido y extraño para mí, y para Scott, Freddie y Roger era cotidiano y natural, y yo simplemente sigo pasmada.

Cupcakes del Street Food Market
Roger no pudo acompañarnos en este viaje porque se reunió con unos amigos, en fin, yo quería ir a país y acabé en un coche con estos cuatro chicos hacia Edinburgo.
Dormimos en Manchester, ellos compartieron la cama y yo dormí en un sillón, porque soy una chica y qué raro dormir con chicos, jaja, algún día esas normas de género acabará, espero.
En fin, después de creer que moriríamos en una aventura tipo 'Hostal', el lugar donde dormidos resultó más que lindo. Nos fuimos a un club 'Revolución Cubana', la música era latina, que si me preguntan, es la mejor música para bailar...Escuchar a Maluma y la canción del 'taxi' en UK era un poco surreal... son las canciones que escucho en los departamentos de Copilco con mis amigos de la universidad cuando intentamos emborracharnos, pero ahí estaba, en ese país que siempre quise conocer, desde que tenía unos diez años y descubrí a los Sex Pistols y The Kinks; en fin, nadie baila como las latinas, así que me divertí muchísimo tomando vino blanco y bailando reggeaton y salsa con chicos que no saben bailar ni reggeaton ni salsa. Al día siguiente fuimos a desayunar a una cafetería en donde tomé un 'English Breakfast', que consistía en huevos, champiñones y un bagel, nada de salchichas ni cosas de esas porque no me gusta la carne. Caminamos un poco por Manchester, una fisonomía diferente a Londres, tranquila, industrial. Aún así, creo que Manchester es un gran lugar, y la música que ha salido de ahí ha llegado a ser tan irónica que durante una explosión artística toda una corriente llegó a ser conocida como 'MADchester', y seguro que han escuchado a de The Stone Roses, bueno, pues ellos son de ahí, igual que The Happy Mondays, que llegué a escuchar en mi preadolescencia, y de The Charlatans UK, pero aún mejor, Manchester es el hogar de The Smiths y New Order, y hay algo raro y mágico en caminar por las calles de tus artistas favoritos, pensar que ahí crecieron y ahí vivieron el día a día. Hay algo que hace que mires la ciudad distinto, cuando sabes eso, cuando aprecias eso. Para los chicos era diferente, ellos estaban más emocionados por el football, yo, pensaba en Johnny Marr y Morrissey de chavales, aburridos y enojados con la vida, una vida que no era mala. Si lo comparas con México... bueno, todo es difícil, pero escuchar disparos, saber que hay gente sin cabeza en un coche cerca del centro comercial porque el crimen se salió de control... y aún así. 

En fin, Manchester, a pesar del poco tiempo que pude verlo, me gustó mucho, y me pareció que había tranquilidad ahí. Fuimos a un StreetFood Market, vimos unos cuantos libros usados, compramos algo en un Tesco o un Sainsbury, ya no recuerdo, y nos subimos al carro para seguir hacia Edinburgo, viaje del cual les contaré en la próxima entrada.


"Take me out tonight
Where there's music and there's people
Who are young and alive
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one anymore"

Y en efecto, eso hicimos, aprovechando la brevedad de la juventud y de la libertad del verano, antes de volver a clases, antes de continuar con el día a día. Pienso un poco en todos nosotros y en como seremos en unos años, ¿con quién nos casaremos? si es que lo hacemos... ¿Dónde trabajaremos? ¿Dónde estaremos? Aún pienso en lo que me dijo Mark mientras estaba en el aeropuerto 'See you one day'; espero que sí, espero que 'one day', llegue pronto, espero que 'one day' se acompañe de un 'very soon', porque eso es más un hasta luego que un adiós. Porque nunca me ha gustado decir adiós, incluso de otras personas que ya deberían estar muy en mi pasado, incluso a esas, quiero volver a verlas... 'one day', aunque se una coincidencia estúpida, y volver a existir de nuevo, al mismo tiempo, y en el mismo lugar.

2 comentarios:

  1. Eloisa, qué hermoso que estés de vuelta por aquí, me han conmovido tus anécdotas y espero que el viaje haya sido tan hermoso como lo habías soñado. Estaremos al pendiente n.n

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