23 mar 2020

Comer, beber y hablar de amor: El banquete

Leyendo sobre el Renacimiento me topo con Valla y su afición por Platón, con sus postulados sobre el amor y sobre como "El banquete" le influyó en sus cavilaciones y escritos sobre esta última materia. Leo sobre Aristófanes a quien por alguna razón jamas he podido olvidar como el dramaturgo de "Las nubes", y sobre otros personajes que emborrachándose, hablan del amor. Me intriga Agatón y descubro que era joven, talentoso y bello, que era el amante de Pausanias. Me imagino el banquete, la francachela. Pienso en los griegos y su sociedad y sus mitos y su historia. Pienso que si eras hombres debió ser genial juntarse con ese wild bunch de Platón, Aristófanes, Eriximaco, Aristodemo, Fedro y beber y filosofar y después tener un desayuno post-cruda para seguir filosofando. Todos amigos, tal vez amantes. Bellos, griegos, cultos, civilizados... ah, ¡qué rayos es la civilización! Una ilusión eurocentrista claro, pero no por eso menos fascinante.
Pienso que hubiera sido genial una borrachera con Aristófanes, invocando a Baco y pasándola chévere, todo tranqui.

Orfeo y Eurídice, c.1709 de Jean Raoux
Orfeo y Eurídice c. 1709

18 mar 2020

De amor cortés y otras historias

«Era  de  una  belleza  tan  exquisita  aquella  doncella  que,  de  haberla  mirado,  el  dios Amor  no  hubiera  permitido  que  fuera  amada  por  otro.  Para  ponerse  a  su  servicio,  no hubiera  dudado  en  hacerse  hombre  y  en  renunciar  a  su  divinidad  disparándose  en  su propio  cuerpo  el  dardo  cuya  herida  es  incurable,  si  no  se  afana  en  su  cuidado  un  médico desleal;  tal  es  su  naturaleza,  que  nadie  debe  intentar  curarla  hasta  descubrir  su  deslealtad, y  quien  cura  de  otra  manera  no  es  leal  amante.  De  herida  de  amor,  podría  entreteneros  en larga  plática,  antes  de  agotar  este  tema,  si  gustaseis  de  oír  esta  historia,  pero  pronto surgiría  alguno  diciendo  que  ando  divagando  sobre  quimeras,  porque  la  gente  ya  no fantasea  con  ensueños  amorosos,  hoy  no  se  ama  como  se  amaba  antaño,  y  de  amor  no se  quiere  oír  hablar  siquiera.»
Un fragmento de El Caballero de León